Capítulo III. LA CALIDAD EN EL PLANTEL Y EN SU CONTEXTO.
El enfoque dominante de la planeación educativa consiste en aplicar estrategias uniformes de desarrollo educativo que ofrezcan un servicio escolar estandarizado, al planificar se cometen dos errores:
1) Al suponer que todas las escuelas son similares y que todas se parecen a una escuela urbana (organización completa, con maestros, director y recursos).
En la realidad esto no es así, ya que la realidad de las escuelas es heterogénea. Por lo tanto se deben adquirir políticas que se adapten a los diferentes tipos de escuelas.
2) La planificación central supone que la demanda educativa está dada y dada de manera idéntica en todas las escuelas.
Esto también es falso, así que las políticas no pueden esperar resultados uniformes en realidades distintas.
Agravando lo anterior sucede que las condiciones de la escuela tienden a ser más empobrecidas y deficientes en los lugares donde la demanda se encuentra en situaciones de vida más difíciles. Así, las condiciones de la oferta se conjugan con las condiciones de la demanda, y se explica por qué las políticas educativas uniformes no producen resultados uniformes.
Las políticas deben ser diversificadas, adaptadas al contexto, flexibles y deben abrir espacios para una activa participación de los actores de la calidad educativa. En el plantel escolar debe existir un margen para gestionar el mejoramiento de la calidad, ya que desde el plantel se puede dar la relación con la comunidad.
Las diferencias entre las escuelas que producen aprendizajes de calidad y aquellas que no lo hacen se explican por la interacción entre los factores que tienen que ver con la calidad de los aprendizajes. Los responsables que se genere interacción entre esos factores, son el director y los maestros y su relación con los alumnos y la comunidad.
El curriculum oficial supone que su importancia también es uniforme, que toda la población estará igualmente motivada por lograr objetivos de aprendizaje.
Por eso el primer reto de la búsqueda de calidad desde el plantel y respecto al contexto es el lograr adaptar la escuela a las condiciones de vida reales de la población, hacerla cultural y económicamente más accesible.
El segundo reto es hacer del contexto un interlocutor más claramente exigente de los derechos que le corresponden respecto a la educación, pero también más comprometido y corresponsable en la búsqueda de calidad.
Conclusión:
En este capítulo se vuelve a mencionar que las relaciones que se establecen entre los directores y maestros con la comunidad y los padres de familia de cierta manera condiciona las medidas que conllevan a la búsqueda de mejoramiento de la calidad.
Por otro lado también se vuelve a mencionar que la escuela no puede concebirse de manera general e igualitaria en todo el país y tampoco puede esperarse que las políticas pensadas uniformemente den resultados uniformes, por la misma cuestión que ya se mencionó, cada escuela es diferente porque cada contexto en el que están inmersas es diferente.
Con respecto a la diversidad de las escuelas, me parece que existe relación con la lectura de Jorge Hernández Uralde “la evaluación de la secundaria”, ya que aunque de manera específica no se menciona la escuela secundaria sí se habla sobre los distintos factores que trabajan sobre la diferenciación de la demanda y que éstos repercuten en el nivel de aprovechamiento de los alumnos, tal como lo menciona este libro, ya que hay algunas escuelas que si logran calidad en los aprendizajes, aunque haya otras que no.
Hernández Uralde, menciona que las características de la demanda repercuten en el futuro de los egresados, en este caso de los egresados de secundaria, porque muchas veces esa demanda egresa de escuelas que no se vieron beneficiadas con los recursos necesarios para un buen funcionamiento lo que repercute como ya se mencionó en la calidad de los aprendizajes, por ejemplo las escuelas rurales, y al momento de presentar un examen para el ingreso a la educación media superior y superior no cumplen con los niveles esperados, y aquí también se podría ver afectado por el curriculum.
Las diferentes características de la población de las escuelas no permite que se adapten políticas uniformes, por lo que la escuela y sus políticas deben adaptarse a las características de la población para intentar satisfacer de una mejor manera las necesidades que ésta presente, y al cubrirlas dotar a esa población de las herramientas necesarias para que pueda desarrollarse plenamente a futuro y alcance niveles superiores de escolaridad.
Referencias: Schmelkes, Sylvia. Hacia una mejor calidad en nuestras escuelas.Primera edición 1995, México, D. F. pp. 43- 47.
Hernández, J. La evaluación de la escuela secundaria.
El resumen está bien elaborado y estructurado.
ResponderEliminarCoincido contigo, no podemos generalizar a las escuelas, pues cada una es única, por lo que las políticas educativas deben adaptarse al contexto.
Laura me gusto tu resumen y como en tu comentario involucraste a Uralde con su ensayo, me di cuenta que es muy importante no tratar de entender a las escuelas como si todas fueran iguales ya que no lo son porque todas estas en diferentes contextos.
ResponderEliminar