Hacia una mejor calidad de nuestras escuelas
Sylvia Schmelkes
INTRODUCCIÓN
De manera general, el libro nos habla de la necesidad que hay en las escuelas de educación básica de la búsqueda de mejoras en calidad y para esto es necesario un cambio en la escuela, en las personas que en ella laboran y las relaciones que se establecen entre ellas.
Debido a que la calidad de vida es una aspiración de todo ser humano, la función de la educación es crear seres humanos de calidad.
En el sistema educativo se ha avanzado considerablemente en la capacidad para ampliar la cobertura, con esto ha crecido la matrícula, disminuido el analfabetismo y aumentado la escolaridad promedio. Sin embargo en cuestión de calidad de los aprendizajes aún hay grandes desigualdades entre países y regiones.
No se debe seguir haciendo más de lo mismo si se quiere combatir el problema de la deficiente calidad en educación. La calidad que se busca debe proporcionar a los alumnos el dominio de códigos culturales básicos, capacidades para la participación democrática, capacidad para resolver problemas y seguir aprendiendo y el desarrollo de valores y actitudes. Así lo establece la Declaración Mundial de Educación para Todos:
Cada persona debe contar con posibilidades educativas para satisfacer sus necesidades de aprendizaje básico, éstas abarcan herramientas esenciales para el aprendizaje, para que los seres humanos puedan sobrevivir, desarrollar sus capacidades, vivir y trabajar con dignidad, mejorar su calidad de vida y seguir aprendiendo.
No se puede aspirar a esto únicamente a través de medidas de política educativa diseñadas a nivel central y estandarizadas porque aunque impulsan el crecimiento del sise son incapaces de asegurar calidad en las escuelas, debido a que es en interior del aula donde ocurre la verdadera educación. Por lo que la calidad de la educación sólo podrá mejorarse cuando se generen condiciones que el plantel necesita.
En este texto se habla de esa posibilidad a partir de las nociones de la filosofía de la calidad total. Para eso se considera la escuela como una organización prestadora de servicios: servicio educativo básico.
Los cambios institucionales son prioritarios y es necesario descubrir nuevas formas de organización y de gestión. Se trata de hacer muchas pequeñas mejoras en todas las áreas: participación del director, de los maestros, y otros agentes. Es considerar que la falta de educación es un problema social.
Capítulo I. LA CALIDAD EDUCATIVA MIRA HACIA AFUERA.
Los objetivos de la educación.
La actividad educativa no tendría sentido si no fuera por sus objetivos respecto a la sociedad, su objetivo externo.
Muchas escuelas pierden de vista este aspecto y a veces importa más que los alumnos sean capaces de pasar un examen y sucede que se educa más para la escuela que para la vida. Es debido a esto la preocupación por el logro de la función social de la escuela.
Los sistemas educativos han dado aportes significativos en objetivos como:
· Crear identidad nacional
· Mejorar bienestar de la población y su calidad de vida
· Propiciar la movilidad social
· Mejorar oportunidades de empleo de los egresados y aumentar sus niveles de ingreso.
· Extender cultura universal
· Formar personas críticas y creativas, entre otros.
Es un hecho que los estados-nación se han fortalecido a partir de la universalización de los sistemas educativos y que quienes tienen mayores niveles educativos tienen mayor bienestar y mejores ingresos.
También se ha comprobado la existencia de diversos mecanismos que permiten la selección social del estudiantado en función de la clase social de origen. Los recursos educativos se distribuyen en función de la riqueza o pobreza preexistentes y cómo los sistemas educativos refuerzan las diferencias entre sectores y estratos sociales. Esto es porque la educación es un hecho social, pero la escuela no es la única responsable.
La pregunta sobre calidad debería ser ¿Cómo está el sistema contribuyendo al logro de los objetivos? Y el movimiento hacia una mejor calidad ¿cómo puede contribuir mejor?
Los beneficiarios de la educación.
La premisa fundamental de la filosofía de la calidad total es centrar los procesos en la satisfacción de los beneficiarios.
El principal beneficiario de la educación es el alumno. Él es el receptor activo y participante de todo esfuerzo educativo y del impulso por mejorar la calidad. Es el beneficiario inmediato de la educación y el más importante. Pero requiere de dos tipos de servicios por parte de la escuela que le permiten irse desarrollando como persona, ir aprendiendo en función de sus capacidades, desenvolviendo su potencial e ir demostrándose su capacidad crítica y creativa. Requiere también, que esos servicios le sean útiles para su vida adulta.
Los padres de familia también son beneficiarios de la escuela, ya que contribuyen de diferentes formas en el proceso educativo. De ellos depende el apoyo extraescolar, ejercen la demanda sobre la escuela y exigen su adecuado funcionamiento.
Las escuelas de nivel educativo más alto que reciben a los egresados también son beneficiarias. Los centros de trabajo que les darán empleo y la comunidad en la que el alumno se desempeñará social y políticamente.
El proceso de mejoramiento de calidad en la escuela deberá centrarse en satisfacer cada vez mejor a esos beneficiarios.
Ahora también hay beneficiarios internos. El maestro del grado siguiente que recibirá a los egresados del grado anterior. Aquí se considera uno de los preceptos importantes de la filosofía de la calidad total, el de reducir a cero el envío de partes defectuosas al departamento siguiente. La solución a problemas no está en identificar esas partes y regresarlas a su origen sino en evitar producirlas. En educación nos referimos a los alumnos, que son afectados cuando no se atienden las causas del rezago escolar. Y la solución muchas veces es la reprobación del alumno. Aunque la filosofía señala que es mucho menos costoso prevenir que corregir.
La centralidad de los beneficiarios.
El beneficiario es todo aquel que juzga la calidad del servicio y éste debe representar el interlocutor privilegiado. Es así por tres razones:
§ Porque si el que juzga tiene opciones y su juicio es negativo, abandonará nuestro servicio. Por ejemplo los padres podrán enviar a sus hijos a otras escuelas.
§ Porque si el que juzga no tiene opciones, pero tiene derechos y expectativas sobre la calidad del servicio, tendrá derecho a exigir que se cumplan.
§ Porque si el que juzga no tiene opciones ni tiene claras sus expectativas y derechos se conformará con un servicio mediocre o lo rechazará.
El movimiento hacia una mejor calidad educativa debe partir del propósito de satisfacer al beneficiario para lo que necesita conocer sus necesidades, expectativas, preocupaciones respecto al servicio que se le ofrece, y es necesario que éste conozca y participe en lo que se trata de hacer para mejorar la calidad del servicio.
Es necesario reconocer que la calidad no es algo absoluto ni estático, y que tiene muchas escalas, las cuales se tratan de satisfacer, por eso se habla de calidad total.
Los beneficiarios y el plantel escolar.
El plantel escolar debe preguntarse sobre los requerimientos de sus beneficiarios para priorizar la satisfacción de los mismos.
La escuela debe priorizar el aprendizaje, debe preguntarse qué y cómo deben aprender los alumnos. Para esto debe considerar varios elementos. Uno muy importante es el curriculum oficial ya que debe lograr los objetivos planteados en los planes y programas para que así lo que se enseña en las escuelas del país sea equivalente.
El diálogo con los beneficiarios ayuda a precisar qué priorizar, qué incorporar y cómo proceder para lograr el aprendizaje efectivo en todos los alumnos, por lo que ese diálogo debe ser permanente.
Conclusión:
Este primer capítulo nos habla sobre lo que la escuela debe cambiar para poder ofrecer una educación de calidad a todos los alumnos, por ejemplo las relaciones que se establecen dentro de ella.
Define de manera más clara quiénes son las personas que se ven beneficiadas o afectadas a causa del servicio, ya sea bueno o malo, que la escuela brinda y menciona lo importante que es que ésta tenga en claro cuáles son las necesidades y expectativas de los alumnos y padres de familia para que de esta manera se puedan hacer las mejoras pertinentes.
Me parece importante que se recalque que la escuela tiene una función social, principalmente la de formar humanos de calidad, ya que esos niños, que ahora son los alumnos, en el futuro serán los ciudadanos que tomen las decisiones que concernieran a todo el país, determinarán su funcionamiento y desarrollo, por lo que se vuelve de vital importancia la búsqueda del mejoramiento de la educación, y retomar la visión de educarlos para la vida y no para los exámenes.
Bibliografía: Schmelkes, Sylvia. Hacia una mejor calidad en nuestras escuelas. Primera edición 1995, México, D. F. pp. 11-30
Tu resumen está detallado, manejas las ideas principales.
ResponderEliminarConsidero que los beneficiarios de las acciones de la escuela, pueden hacer que se mejore la calidad educativa si es que trabajan en conjunto, como equipo.
HAS ESPUESTO LAS IDEAS CLAVES Y PRINCIPALES QUE EXPLICAN DETALLADAMENTE LO QUE SE NECESITA SABER EN ESTE CAPÍTULO.
ResponderEliminarCOINCIDO CON TU CONCLUSIÓN, YA QUE ESTE CAPÍTULO NOS MENCIONA QUIENES SON LOS BENEFICIARIOS DE LA EDUCACIÓN COMO ES QUE SE LES BENEFICIA YA SEA PARA BIEN O PARA MAL Y QUE SE DEBE HACER POR MEJORAR EL SERVICIO DE LA EDUCACIÓN.
Hola me parece que has expuesto lo esencial para que este capítulo sea lo más entendible y preciso, detallaste muy bien las ideas principales; en cuanto a tu comentario, a mí también me parece importante cual es la función social que se debe seguir para formar humanos de calidad. Y me a mí también me gustaría que las escuelas educaran para la vida no solo para salir bien en los exámenes.
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