domingo, 11 de diciembre de 2011

Capítulo VII. LA CALIDAD CONDUCE AL MEJORAMIENTO CONTINUO DE LAS PERSONAS INVOLUCRADAS.

En este capítulo se presenta un ejemplo con el cual se demuestra que cuando supervisión y gestión no se complementan el resultado puede ser desagradable.

En él se plantea que el docente se adaptará al sistema en el que se esté desenvolviendo.  Si se trata de un docente entusiasta, innovador y emprendedor de nada servirá si el ambiente donde trabaja es todo lo contrario a él. Éste terminará por adoptar las conductas del resto de sus compañeros, o pedirá un cambio de escuela por lo que su trabajo no podrá ser continuo.

En relación con el capítulo anterior, es necesario que una persona se sienta orgullosa, de su trabajo para que lo desempeñe con entusiasmo y calidad. Por lo que el trabajo en equipo es fundamental para esto, ya que al participar todos con una actitud positiva, en la cual se compartan objetivos comunes, el ambiente será totalmente propicio para la colaboración.

Por lo anterior es que se menciona que el problema no son los docentes sino del sistema con el que se maneja la escuela. Así que la solución es cambiar el sistema, para que de esta manera mejoren tanto los procesos como los resultados y, al mismo tiempo también mejoran las personas.  Esto es lo más importante, puesto que en la calidad lo fundamental son las personas, personas de calidad. Y, en este proceso de mejoramiento en las personas involucradas es necesario que se adopten valores como el compromiso, la responsabilidad y la solidaridad.

Como consecuencia de la mejora de los maestros como personas, entonces estarán listos para formar también a los alumnos como mejores personas y de esa manera ayudar a la formación de su identidad, de su autoestima, su formación en valores como libertad, equidad y justicia y así cubrir la demanda de los padres en cuanto a lo que esperan que la escuela les enseñe a sus hijos.

Conclusión:

Me pareció interesante este capítulo puesto que toca dos temas que pienso son muy importantes. El primero es la manera en que debe comportarse el docente. No siempre debe seguir al resto de los maestros únicamente porque son mayoría o porque así lo han hecho por mucho tiempo, sino que cada uno puede motivar a hacer las cosas diferentes, puede incluso ser el promotor de ese cambio en el funcionamiento de la escuela, puede ir en contra del sistema.

El segundo es lo que debe enseñar la escuela.  Esto lo asocio con lo aprendido en la asignatura de Propósitos y Contenidos de la Educación Básica, en la cual se nos mencionó que la escuela es el segundo lugar en donde el alumno aprende, pero es ahí donde el alumno adquiere los conocimientos que le servirán para su futuro. Así que complementarlo con una educación en valores, como menciona la autora, me parece que enriquece el trabajo de la escuela y le otorga un papel aún más relevante.

Referencias:
Schmelkes, Sylvia. Hacia una mejor calidad en nuestras escuelas. 1995 México, D. F. pp. 77- 88.

1 comentario:

  1. El resumen está completo, al igual que tú, considero que para que una persona trabaje correctamente, debe sentirse bien en su trabajo , ya que así puede gustarle y sentrirse orgulloso de ello, sólo así, las personas pueden integrarse y mejorar la calidad educativa.

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